
Generalmente, la cena suele ser la última comida del día, y lo ideal es que se realice como mínimo unas 2 horas antes de acostarse. Lo deseable es que esta última comida sea ligera, no obstante esto no significa que se pueda cubrir simplemente con una pieza de fruta o un lácteo. Es recomendable que en la cena haya representantes de la mayoría de los grupos básicos de alimentos, como son:
Así, la cena debe ser una comida equilibrada que incluya una amplia variedad de alimentos que ayuden a cubrir los requerimientos nutritivos básicos de nuestro cuerpo.
La cena a diferencia de la comida conviene que sea ligera para facilitar la digestión y permitir un sueño reparador. Para ello es importante utilizar métodos de cocción suaves, como el vapor, plancha, hervido… y evitar la selección de alimentos flatulentos. También debe ser más frugal que la comida y por ello las raciones deben ser más moderadas y los alimentos más ligeros.
A modo de ejemplo se podrían diferenciar dos patrones equilibrados:
| Opción | 1er plato | 2º plato | guarnición | postres |
|---|---|---|---|---|
| A) | Verdura (crema de calabacín) | Alimento proteico (sardinas con ajo y perejil) | Farináceo (guisantes) | Fruta (manzana) |
| B) | Farináceo (sopa de pasta) | Alimento proteico(brochetas de pollo) | Verdura (ensalada) | Lácteo (Yogurt) |
Trucos para cenas sanas: