
Es necesario mantener un ritmo constante que haga llegar el oxígeno que necesitan los músculos para realizar cualquier trabajo. Por eso, la respiración es esencial para mantener un buen rendimiento deportivo ya que de ella depende, en gran parte, la eficacia del ejercicio.
Para respirar correctamente es importante respirar conscientemente. Es decir, ser conscientes de cuando inspiramos y cuando espiramos aire. Y por tanto, ser consciente de acciones que siempre hacemos automáticamente y sin pensar o coordinar.
Básicamente existen 3 tipos de respiración:
Es importante tener en cuenta que la respiración y la relajación van unidas. Si se está agotado y jadeando difícilmente nos podremos relajar. Es importante mantener una intensidad en la práctica de la actividad física para alcanzar un ritmo que nos permita inspirar y espirar aire con tranquilidad.
Cuando se realizan estiramientos lo importante es respirar con naturalidad. Así, no es aconsejable retener la respiración mientras te estés estirando.
Durante el ejercicio lo adecuado es respirar 'de manera normal':
Cuando se camina, se debe respirar normal de acorde con el ritmo de los pasos.
Cuando se corre, se debería inspirar durante 3 pasos y espirar durante los 3 siguientes, aproximadamente.
En los deportes como natación o remo, es recomendable coordinar la inspiración con los movimientos que ensanchan la caja torácica, y la espiración con los movimientos que estrechan la caja torácica.
En actividades como aeróbic, se tendría que inspirar y espirar cada 2 o 4 pasos.