
Realizar ejercicio físico implica un sinfín de beneficios para el cuerpo tanto a corto como a largo plazo que van desde la mejoría de la salud física hasta la salud psíquica o mental.
Nuestro cuerpo está diseñado para moverse y un estilo de vida sedentario conlleva enfermedades y una peor calidad de vida.
Beneficios sobre el sistema cardiovascular
La actividad física, especialmente la de tipo aeróbico, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Así, caminar regularmente, montar en bicicleta, o realizar cuatro horas semanales de actividades recreativas se asocia a una mejora del perfil lipídico de la sangre.
Los beneficios que se atribuyen a las actividades son:
Practicar regularmente actividades de tipo aeróbico, mejora y disminuye los riesgos asociados a la enfermedad cardiovascular:
Por todo ello, realizar regularmente actividades físicas aeróbicas forma parte del tratamiento de la hipercolesterolemia.